Losilla – Las Torcas – El cañón del río Arcos

De Cañon del río Arcos

     Fue muy reconfortante volver a encontrarse con Ramonet. Yo no sabía que venía, fue una auténtica sorpresa, y, encima, con sus barbas de rey mago, vino cargado de regalos.

     Y venía con aspecto de haberlos estado repartiendo toda la noche por los balcones de El Puig. En alguno se habría encontrado alguna de las copitas que los papás dejan junto a los zapatos.

     Un cafe nos dejó listos para seguir recibiendolos, pero está vez nos los entregarían nuestras amigas las montañas.

De Cañon del río Arcos

     El objetivo era una incógnita. La apuesta, arriesgada. El Regajo se presentaba en el mapa con una fenomenal tajadura de varios kilómetros. Las escasas referencias hablaban de un buen aporte para el Turia en épocas de lluvias. La primavera había cumplido su función y además, en los últimos días, el interior de Valencia había padecido fuertes tormentas. Incluso Esteban Cuellar lo mencionaba con agua en uno de sus libros.

     Pero no hubo suerte. Aquello hubiera sido una excelente excursión para el invierno, pero ahora, con el verano, no era su silenciosa belleza lo que buscábamos sino el rock and roll del agua.

De Cañon del río Arcos

     Tendremos tiempo este invierno para volver a Titaguas  y admirar con menos calor estos preciosos parajes ( hace unos días tampoco pudimos llegar al desfiladero de les Conquetes).

     Tras una reunión de urgencia, decidimos refrescarnos en Aras de los Olmos y acercarnos a Losilla, donde a los pies del espectacular barranco de Casas Blancas, circula el Arcos con su fenomenal encañonamiento que ya nos enamoró el año pasado.

De Cañon del río Arcos

     Y encontramos rock and roll. ¿Digo rock and roll?. Aquello era heavy metal. Todo el agua que nos había faltado esa mañana en el Regajo estaba allí. El Arcos se mostraba más generoso que nunca y nosotros no podíamos corresponderle: no llevábamos neoprenos ni cuerdas.

     Como la necesidad acucia la inteligencia y no estabamos dispuestos a volver con los bañadores secos, a Jose se le ocurrió que si cargábamos con un tronco podríamos superar los obstaculos. Y “pá dentro” nos fuimos cargados, ellos con el tronco y yo con la cámara (tonto no soy).

     No quisiera menospreciar la cámara de Jose pero me hubiera encantado poder llevar la mía que aún permanecía convaleciente de su “accidente” en la Maimona. Y lo digo porque en una situación tan especial como el atravesar este extraordinario paraje, con situaciones tan delicadas de luz, uno siempre echa de menos las posibilidades de haber podido dejar mejor constancia de tanta belleza. Por eso he dedicido dejar en el album de fotos algunas, con todos sus defectos, pero que reflejan la grandeza del lugar.

De Cañon del río Arcos

     A veces faltan las palabras para describir un escenario tan fuera de serie. Aquello es increíble, una alucinante garganta de más de un kilómetro, donde en contados momentos llegas a ver el cielo, con unos contrastes de luces y sombras, de colores, el celestial sonido de la balada del agua junto a momentos en que brama con un ruido ensordecedor, miles de instantes que te obligan a detenerte y disfrutar de cada segundo… Tanta parada lo pagamos caro: ¡cogimos frío un 11 de agosto! Alfonso reptaba por las paredes buscando medio minuto de sol… Ramonet se crucificaba en las lisas paredes como queriendo aprehender toda la energía que allí se acumulaba… yo, por mi parte, conseguí arrancar a los demás algunas sonrisas con mis torpezas (pase rápido del temor a la caída a la carcajada inmovilizadora agarrado a un palo cuando ya estaba cayendo)…

De Cañon del río Arcos

     Y llegamos a la cascada, la locura se peleaba con la razón, y al final venció esta última. Sin cuerdas era mejor renunciar a las riquezas que el Arcos aún atesoraba en su interior como la cueva de Alí Babá. Volveremos otra vez y lo haremos preparados. Alguien sugirió que sería hermoso hacerlo en una noche de luna llena y, desde la soledad de la carretera donde dejamos los coches, se pudo escuchar un estremecedor aullido colectivo.

De Cañon del río Arcos

     Os dejo un pase de diapositivas:

Cañon del río Arcos

     Os dejo también un acceso a las fotos de cuando lo hicimos el año pasado con neoprenos y una cámara desechable:

Cañón del río Arcos

8 comentarios en “Losilla – Las Torcas – El cañón del río Arcos

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